Un blog con contenido bíblico para cubrir las necesidades espirituales de la mujer de todos los tiempos.
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miércoles, 19 de octubre de 2022

 

La sonografía del Alma








Toda mujer entiende perfectamente cuando anualmente nos toca un chequeo completo en el ginecólogo.

Para el hombre fuera muy claro si dijera, que es un Tune-up o mantenimiento que le toca a su carro, por el millaje que ya ha alcanzado.

Pero volviendo a nosotras, por lo menos una vez al año, si todo anda normal, nos toca un COMBO muy interesante:

·      Análisis completo de sangre

·      Mamografía

·      Sonografía mamaria

·      Densitometría

·      Papanicolau

·      Y otros tipos de sonografías

Y eso es sin entrar por el cardiólogo u otros especialistas.

Pero hoy mi atención va para las sonografías.

Esto es una prueba de diagnóstico por imágenes que utiliza sondas sonoras para crear imágenes de órganos, tejidos y estructuras del interior del cuerpo.

Lo que a simple vista no podemos ver, este aparato lo revela ante nuestros nos, nos da detalles y dimensiones específicas.

¡Gracias damos a Dios por las maravillas cómo la ciencia ha aumentado en estos días para nuestro bien!

Pero, todo esto me deja muy pensativa…

Nuestro Dios no necesita de ningún aparato sofisticado para ver el interior de nuestro ser, para ver nuestra alma.

Hebreos 4:13 nos dice claramente,

Y no hay cosa creada que no sea manifiesta en su presencia; antes bien todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta.

 

Así como cuidamos nuestro cuerpo, debemos prestarle atención también a la Sonografía del alma.

Salmos 41:4 dice,

Yo dije: Jehová, ten misericordia de mí;

Sana mi alma, porque contra ti he pecado

 

Salmos 34:22 dice,

Jehová redime el alma de sus siervos,

Y no serán condenados cuantos en él confían.

 

Esta sonografía espiritual revelará lo más íntimo, aquello que los demás no pueden ver a simple vista, aquello que puede estar bien oculto en un rincón de nuestro corazón y nuestra alma.

·      Aquel mal pensamiento

·      Aquella palabra inadecuada

·      Aquella actitud incorrecta

·      Aquel deseo pecaminoso

·      Aquella mirada inapropiada

No esperemos un año para hacernos una sonografía del alma.

Salmos 33:20 nos dice,

Nuestra alma espera a Jehová;

Nuestra ayuda y nuestro escudo es él.

 

Para ver nuestro Médico de médicos, no necesitamos cita previa, ni seguro médico, ni hacer largos turnos.

Recordemos lo que nos dice Ezequiel 18:4,

 He aquí que todas las almas son mías; como el alma del padre, así el alma del hijo es mía; el alma que pecare, esa morirá.

 

Que el Señor permita podamos obtener la Salvación de nuestra alma a tiempo y nos dé vida, librándonos de la muerte eterna.

Isaias 57:15 nos recuerda,

Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados.

 

Demos mantenimiento continuo a nuestra alma, mantengamos en santidad, apartado del mal y del pecado todo nuestro ser.

¡El Señor está a la puerta!

 

miércoles, 12 de octubre de 2022

 

Libera tu carga








 


¿Qué sería una carga?

Una carga sería algo pesado, que nos molesta, que normalmente no va con nosotros, nos es difícil llevarlo, es incómodo, insoportable…cosa que hace peso sobre otra.

 

Hemos sabido experimentar diversas cargas:

·      A veces al regresar del supermercado, queremos bajar todos lo más rápido posible, tomamos varias fundas de la compra juntas, la cartera, el celular, la llave del carro, el control del garaje y andamos repletas de carga.

 

·      Otras veces vamos de viaje y entre los hijos y el esposo nos van llenando de cosas para aguantar: los abrigos, la cartera, el bolso o la mochila, el bulto de mano, el juguete del niño, el celular, la cámara y los lentes de sol.

 

Pero estos son ejemplos de cargas físicas.

Hay otro tipo de carga que a veces pesa mucho más que las que he mencionado.

La carga del pecado sin confesar.

Ese pecado que te atormenta, que viene constantemente a tu mente y a tu corazón.

Que te quita el sueño, te quita la paz,  te deprime, te atormente, que te horroriza solo con pensar, que no puedes dejar, por el cual has llorado y tratado de soltar.

Pero vuelves a él.

No lo puedes dejar.

Te tiene presa, esclava.

No hay forma de liberarte.

Te tiene amarrada.

Sufres en silencio.

Te martiriza.

Te consume.

Te destruye.

Soltar una carga física, puedes hacerlo…solo tienes que sacarte de encima todo lo que has tomado.

Sientes un gran alivio y liberación, cuando lo haces.

Soltar la carga del pecado, solo puedes lograrlo cuando reconoces que hubo Alguien que la lleva por ti.

Alguien que la cargó por ti.

Alguien que murió por ti.

Alguien que la pagó por ti.

Alguien que la clavó en la cruz por ti.

Acude a Jesús con toda tu carga y deposítala en sus pies.

Deposítala a los pies de Jesús.

Ve arrepentido y pide perdón pues Él murió para liberarnos.

1 de Juan 1:9 nos dice,

 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. 

 

Lo hizo por amor , y lo volvería a hacer porque nos amó primero.

Romanos 5:8 nos dice,

 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

 

Solo Jesús puede liberar la más pesada carga que llevemos, recordemos las palabras que se nos dice en Mateo 11:28-30,

 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. 29 Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; 30 porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

 

Solo Jesús puede darnos esa libertad de la esclavitud que necesitamos.

Lo ha hecho y lo sigue haciendo.

Solo hay que acudir a Él.

¿Estás cargando una pesada carga?

No sigas con ella.

Cristo y solo Cristo es tu solución.

Libera tu carga hoy…ya liberó la mía.

 

 

 

jueves, 29 de septiembre de 2022

 

Los Sentidos y la fe








 

 


Cuando ejercí como profesora de kínder y de primer curso, una de las clases favoritas era “La de los Sentidos”.

Era una clase sumamente práctica donde se podía involucrar todo el cuerpo en cada una de las experiencias.

El ojo para mirar

El oído para oír

Las manos para tocar

La boca para probar

La nariz para oler

 

Todos los niños y yo disfrutábamos esas experiencias una y otra vez, descubriendo sus capacidades.

¡Dios ha hecho una obra maravillosa con la creación del Hombre!

 

Pero en estos días leyendo en mi devocional;

Lecturas Matutinas,  por CH Spurgeon

Encontré algo que no puedo dejar de mencionar.

En la Palabra de Dios se nos habla de la fe bajo el símbolo de los 5 sentidos.

 

Con la vista,  Isaías 45:22

 Mirad a mí, y sed salvos, todos los términos de la tierra, porque yo soy Dios, y no hay más.

 

Con el oído, Isaías 55:3

 Inclinad vuestro oído, y venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros pacto eterno, las misericordias firmes a David. 

 

Con el olfato, Salmo 45:8

Mirra, áloe y casia exhalan todos tus vestidos;

Desde palacios de marfil te recrean.

 

Con el tacto, Lucas 8:43-44

Pero una mujer que padecía de flujo de sangre desde hacía doce años, y que había gastado en médicos todo cuanto tenía, y por ninguno había podido ser curada, 

 se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto; y al instante se detuvo el flujo de su sangre.

 

Con el paladar, Juan 6:53

Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros.

 

La fe viene a nosotros cuando oímos la palabra de Dios, nuestra mente mira la fe, mira la verdad tal como se nos presenta.

Así la entendemos.

Descubrimos su belleza, y hallamos cuan fragante es su aroma.

Llega a nosotros y podemos palpar el gozo, la paz y la comunión con nuestro amado Cristo.

Por último, llega la fe que penetra al alma, por medio de una íntima y espiritual comprensión de su dulzura y preciosidad, es cuando la consideramos como el alimento de nuestra alma.

Cuantos detalles tiene nuestro Dios que nos permite usar todos nuestros sentidos para nuestra íntima comunión con Él.

¿Te has detenido a pensar en cada uno de tus sentidos con relación a nuestra comunión con Dios?

¡NO te pierdas esa experiencia!

miércoles, 21 de septiembre de 2022

 

La joven y la moda







 





No hay una mejor edad para lucir lo que está de moda, que la juventud.

Lo diseñadores del mundo lo saben muy bien y lo aprovechan.

Las jóvenes están atentas a todo lo que se está usando y a lo que ya pasó de moda.

Saben sobre telas, colores, zapatos, tennis, maquillaje, vestidos, pantalones, blusas, recortes de pelo, peinados, tintes de pelo, uñas, pestañas, colores labiales, postizos, extensiones y demás.

En fin ¿Quieres saber algo?

Algo de actualidad, pregúntale a una joven.

Es la edad donde todo te luce, todo se te ve bien.

Es la edad donde quieres lucir y ser admirada y vista.

Sobre todo, por el sexo opuesto.

Y más si es joven y apuesto.


Por esto los expertos en la moda y diseñadores buscan modelos muy jóvenes, su cuerpo y su piel tersa sin arrugas ni manchas…resplandeciente.

No hay nada más hermoso.

La joven sin darse cuenta cae en el torbellino de la moda y se deja llevar y arrastrar muchas veces sin percibir su peligro.

Dice un refrán popular: “lo que está de moda, no incomoda”.

Pero no podemos dejarnos llevar por todo lo que está de moda, ni someternos a usarlo solo poque sí, sin antes evaluar lo que estoy reflejando ante mí misma y ante otros.


Hay cosas que debo tomar en cuenta:

·      No todo lo que está de moda me queda bien.

·      No todo lo que está de moda me gusta.

·      No todo lo que está de moda, me conviene usarlo.

Si soy una creyente y represento a Cristo en mi vida, lo debo ser en mi apariencia y vestimenta.

Debo saber elegir dentro de la moda aquello que me ayuda a ser una digna representante de mi Señor.

Que no haya ninguna duda ni inseguridad.


Quiero que entiendas claro que no estoy en contra de la moda, creo está para darnos ideas nuevas y opciones.

Pero no para imponerse y dominar de manera casi obligatoria.

Yo soy dueña de lo que me pongo, soy libre en escoger y decidir, no soy esclava de la moda.

La moda no me dice lo que debo usar, yo digo lo que uso y lo que no uso.

Me pongo lo que me queda bien, no necesariamente porque está de moda.

La mujer de Proverbios 31 se hacia su ropa lo dice en el versículo 22,

Ella se hace tapices;

De lino fino y púrpura es su vestido.

 

Ya esto no se encuentra con facilidad, buenas modistas que cosan a la medida, están desapareciendo, ya no hay quienes arreglen ropa o zurzan, cada vez hay menos.

Las máquinas de coser ya no aparecen en las tiendas.

Todo se compra o se pide por internet o Amazon.

Ya no aparece ropa ni a tu gusto, ni tu estilo.

Otros piensan por ti y te dicen lo que debes usar, cómo y cuándo usarlo.

Me pregunto…

¿Por qué es tan difícil ir contra la moda?

¿Por qué seguir al mundo y su moda?

Yo no soy del mundo, yo sigo a Cristo.

1 de Juan 2:15 dice sobre el mundo,

No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.

 

He resuelto que:

Me pondré lo que yo elija.

Lo que represente quien que soy, una hija de Dios.

Lo que represente mi sexo, que soy mujer.

Que me adornen el pudor y la modestia.

Que refleje el respeto con que quiero me traten.

Que refleje la Luz y la imagen de Cristo.

¡Esa es la moda que usaré!

 

lunes, 12 de septiembre de 2022

 

¿Qué haces tu aquí?








Uno de mis versículos favoritos desde que me convertí a Cristo fue 2 a los Corintios 5:17

De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

 

Saber que ahora soy una criatura nueva, que ahora soy una hija de Dios, coheredera con Cristo, que todo lo viejo pasó, que ya no soy ni vuelvo a ser como antes.

Saber eso es algo maravilloso.

Pero aún entiendo y sé todo esto, hay momentos que me siento muy mal delante de mi Dios.

Creo es algo que todo cristiano en algún momento experimenta.

Algunos ejemplos que pueden ayudarte a entenderme son:

1.    Estás en un grupo de amigos no cristianos y y están haciendo chistes y tu riendo con ellos…y de momento oyes,

          ¿y qué haces tú aquí?

 

2.    En el trabajo están hablando de cosas donde no todo es conforme a la ley…y escuchas,

         ¿y qué haces tú aquí?

 

3.    Reunión de mujeres hablando mal de sus maridos y estás ahí con ellas…y de momento,

        ¿y qué haces tú aquí?

 

4.    Discutes sobre religión y aparentes contradicciones de la biblia y estás en medio de esto…y oyes,

        ¿y qué haces tú aquí?

 

5.    En el cine viendo una película no muy adecuada y te encuentras a alguien conocido…y te dice,

         ¿y qué haces tú aquí?

 

6.    En un ambiente de bebida y música estás tranquilamente tomándote una limonada…pero escuchas al oído,

         ¿y qué haces tú aquí?

 

7.    Tu mejor amiga te invita a su boda, pero es en la iglesia donde un día saliste y entendiste no debías seguir, y uno de tus conocidos te dice,

         ¿y qué haces tú aquí?

 

Creo y aseguro que todo cristiano en algún momento hemos tenido retumbando en nuestro interior esta pregunta,

¿y qué haces tú aquí?

 

Hermanos queridos es tiempo de salir y alejarnos de los lugares y las conversaciones que no debemos participar.

Recordemos lo que nos dice 2 a los Corintios 6:17,

Por lo cual,

Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor,

Y no toquéis lo inmundo;

Y yo os recibiré,

 

Lucas 17:2 también nos recuerda a los que podemos ser de mal testimonio o tropiezo,

Mejor le fuera que se le atase al cuello una piedra de molino y se le arrojase al mar, que hacer tropezar a uno de estos pequeñitos.

 

Nada como recordar el mejor consejo que nos da 1 de Tesalonicenses 4:3a,

pues la voluntad de Dios es vuestra santificación;


Y la santificación es el apartarnos del pecado.

Es mi deseo no volver a escuchar,

¿y qué haces tú aquí?

 

miércoles, 24 de agosto de 2022

 

Señor, si Señor








 





Esta ha sido una expresión que ha llevado a muchos comentarios.

Ha sido usada en películas, dentro del rango militar.

Ha sido motivo de risas en comedias.

Ha sido burla para algunos sobre las autoridades.

Ha sido emblema de respeto y sujeción.

 

Pero que maravilloso fuera si como soldados que somos los creyentes en el ejército con Cristo, como nuestro capitán, pudiéramos todos responderle cada vez que nos solicite hacer alguna cosa:

Señor, si Señor.

En 2 de Timoteo 2:3-4 nos dice,

 Tú, pues, sufre penalidades como buen soldado de Jesucristo.

 Ninguno que milita se enreda en los negocios de la vida, a fin de agradar a aquel que lo tomó por soldado.

 

Y en Oseas 12:5 nos enseña que Dios es nuestro capitán, el Dios de los Ejércitos.

Mas Jehová es Dios de los ejércitos; Jehová es su nombre.

 

Como buenos soldados:

·      Debemos responderle con todo respeto

·      Debemos obedecer de inmediato

·      Debemos obedecer sin cuestionar

·      Debemos reconocerle como nuestra autoridad máxima

·      Debemos sujetarnos a las autoridades por Él puestas

·      Debemos reconocer a Cristo como nuestra cabeza

 

Hace un tiempo conocimos a un militar que entregó su vida a Cristo.

Luego de su decisión nos fue difícil comenzar su discipulado de inmediato…pasó casi un mes aproximadamente y cuando por fin volvimos a juntarnos en su hogar notamos varias cosas que nos dejaron asombrados:

Ya él leía diariamente su biblia

Hacia devocional diario

Oraba en todo momento

Asistió al templo sin faltar un día

Había ya comenzado en él el proceso de santificación y obediencia.

Quedamos maravillados de cómo Dios había obrado en su corazón de manera tan maravillosa. Le preguntamos si había recibido ayuda de alguien más.

El solo nos respondió:

-       Soy guardia, y en la guardia solo se oye la orden una vez, y se obedece sin cuestionar nada.

Señor, si Señor.      

Nos explicó que :

No se cuestiona

No se vacila

No se piensa

No se medita

No hay lugar a dudas

No se burla

Solo se obedece y rápido.

Waoooooo cuanto aprendimos con ese testimonio tan sencillo, pero a la vez tan poderoso.

 

Estemos atentos a las peticiones que se nos presentan en la Palabra de Dios, tenemos muchas que van directamente a nosotros, a continuación solo una idea:

Orad sin cesar……………………..Señor, si Señor

Dad gracias por todo…………....Señor, si Señor

Respete a su marido……………...Señor, si Señor

Sed santos…………………………..Señor, si Señor

No mintáis…………………………...Señor, si Señor

No provoquéis a ira a tus hijos…..Señor, si Señor

Sujetaos a vuestros maridos……..Señor, si Señor

No dejando de congregarnos….Señor, si Señor

No levantar falso testimonio……..Señor, si Señor

Perdonar……………………………..Señor, si Señor


Me pregunto, ¿por qué nos da tanto trabajo ser obedientes a ciegas?

Cuando el Señor quiere lo mejor para mí,

Pase lo que pase,

Venga lo que venga,

Me quite o me dé,

Que esa sea nuestra respuesta, ante todo lo que el Señor nos demande.

Al menos esa es la que yo quiero mantener.

Señor, si Señor

 

viernes, 19 de agosto de 2022

 

La cuerda floja






 




¡Qué alegría y que gran expectativa se espera, cuando anuncian la llegada de un circo a la ciudad!

Todos, pero más la población infantil está esperando poder ir a presenciar el espectáculo.

En muchos de los circos que he tenido la oportunidad de visitar, está sin faltar, el espectáculo de “la cuerda floja”.

Es una de las actuaciones que suelen dejar para el final, por ser de mucha tensión y emoción para el público presente.

Ver ya esa cuerda sostenida en lo alto y personas caminando, brincando, sosteniendo a otras, sobre sillas, bicicletas, en fin, es un espectáculo digno de verse y disfrutar al máximo.

Definitivamente no a todos se nos ocurre hacer o intentar algo parecido en nuestros hogares.

Pero qué curioso… si lo analizamos un poco, podemos ver nuestra vida reflejada en esa imagen.

Estamos caminando en una cuerda floja:

·      Nuestro andar es incierto, no conocemos lo que nos sucederá dentro de un rato.

·      Necesitamos un perfecto equilibrio con todo, nada de excesos, ni de más ni de menos.

·      Cada pisada ayudará a la siguiente, debe ser firme y segura.

·      No debemos distraer nuestra mirada ni atención de lo que realmente es importante, en nuestro caso Jesucristo.

·      Vamos a resbalar y a caer pero nos levantaremos y vamos a insistir.

·      Tenemos un propósito, una meta que cumplir y llevar a cabo.

·      Tenemos un público que mira con detenimiento cada paso , lo valora, lo considera y lo critica.

·      Podemos ser buenos, muy buenos, mediocres o malos en nuestro trabajo.

·      El seguir las instrucciones correctamente nos dará mejores resultados.

·      Una buena actuación será siempre reconocida y aplaudida por todos.

 

Nuestra vida depende de un hilo, sin duda alguna.

Por eso nada como acudir a nuestro Ayudador por excelencia.

Salmos 37:5 nos dice,

Encomienda a Jehová tu camino,

Y confía en él; y él hará.

 

Salmos 91:12 nos recuerda,

En las manos te llevarán,

Para que tu pie no tropiece en piedra.

 

¡Cuán incierta y frágil es la vida!

Podemos estar ahora en el momento y equilibrio perfecto y… al siguiente paso caer.

La caída puede ser sencilla o complicada.

Puede dejar lesiones pasajeras, temporales o definitivas.

Podemos volver a intentarlo rápidamente, pero podemos necesitar reposo y hasta terapia para reanudar nuestro caminar.

Aprendamos de cada paso.

Que no nos pasen desapercibidos, todos los movimientos que realicemos.

Nuestra vida está en manos de Dios y Él controla todo lo que nos sucede y todo obrará para nuestro bien.

Estemos atentos.

¡Andamos en la cuerda floja!